SALUD. – El reflujo gastroesofágico es el movimiento del contenido gástrico hacia el esófago. Puede ser fisiológico o patológico. Cuando es patológico, también se conoce como enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE). La enfermedad por reflujo gastroesofágico es el reflujo que causa complicaciones como irritabilidad, problemas respiratorios y crecimiento deficiente. El diagnóstico a menudo se basa en la clínica y podría incluir una prueba de cambio de la dieta o, en algunos casos, una prueba de medicación supresora de ácido, pero algunos lactantes requieren radiografías seriales con contraste del tracto gastrointestinal superior, el uso de sondas de fibra óptica y la medición del pH esofágico, y a veces endoscopia.
El reflujo gastroesofágico ocurre en casi todos los recién nacidos, y se manifiesta como eructos con regurgitación de líquido después de la alimentación y/o regurtitaciones (el retorno no forzado de la leche o el contenido gástrico al esófago, la faringe y la boca). La incidencia del reflujo gastroesofágico aumenta entre los 2 meses y 6 meses de edad (probablemente debido a un mayor volumen de líquido en cada comida) y luego comienza a disminuir después de los 7 meses. El reflujo gastroesofágico se resuelve en aproximadamente el 85% de los niños para los 12 meses y en el 95% en 18 meses. La enfermedad por reflujo gastroesofágico, es decir, el reflujo que causa complicaciones, es mucho menos frecuente.
Tratamiento del reflujo en lactantes:
- Modificación de la alimentación
- Posicionamiento
- En ocasiones, terapia inhibidora de la secreción ácida
- En raras ocasiones cirugía
Para los lactantes con reflujo gastroesofágico, el único tratamiento necesario es tranquilizar a los cuidadores de que los síntomas son normales y van a ser superados.
Después de la alimentación, los lactantes se mantienen en una posición vertical, una posición de sentado durante 20 a 30 min. (la posición de sentado, como en un asiento infantil, aumenta la presión gástrica y no es útil). La posición lateral izquierda y la elevación de la cabecera de la cuna ya no se recomiendan para dormir debido a motivos de seguridad. Con independencia de la presencia o no de reflujo, la única posición recomendada para el sueño de los lactantes es la supina.